Cuando estudiamos Diseño, Evaluación y Gestión de Proyectos, la teoría nos llena de fórmulas, flujos de fondos y matrices de riesgo
Quienes llevamos adelante un negocio propio sabemos lo difícil que es soltar. Actualmente, mi rol está en el centro de la tormenta operativa: me encargo de la administración, la facturación, las cobranzas, los pagos a proveedores, el control del depósito y el liderazgo del equipo. Ante cualquier problema, la primera en actuar soy yo. Esta hipercentralización es un clásico en nuestras empresas, pero la llegada de mi bebé plantea un hito con una fecha inamovible en el calendario. Mi licencia de maternidad no es negociable, y es ahí donde la teoría de la carrera se vuelve mi mejor aliada para cuidar tanto de mi salud y mi familia como del futuro de mi empresa.
A través de los contenidos de la materia, encontré las herramientas clave para encarar esta transición con orden y paz mental:
- El desafío de delegar: Rediseñar la estructura
El primer ejercicio de honestidad fue mirar el organigrama. Para que yo pueda tomarme una licencia y priorizar mi maternidad, la empresa tiene que dejar de depender de que yo "esté en todo". Analizar el estudio de la organización aplicado a mi realidad significó desarmar los procesos que estaban solo en mi cabeza: sentarme a documentar cómo facturo, bajo qué criterios negocio con un proveedor o cómo se organiza el depósito. El objetivo no es solo buscar un reemplazo temporal, sino rediseñar la estructura para descentralizar el poder de decisión y empoderar a mi equipo.
- Planificar marcha atrás: El Camino Crítico
La llegada de un hijo te obliga a planificar con una fecha límite real. Usando los conceptos de planificación y monitoreo, estructurar un cronograma de traspaso gradual
- La vuelta: Mi nuevo rol como gestora y mamá
Uno de mis mayores interrogantes era cómo sería el trayecto de la organización tras mi reincorporación. La respuesta me la dio la teoría del diseño de puestos. Ser mamá va a cambiar mis tiempos y mis prioridades, por lo que pretender absorber el 100% de la operatividad diaria de antes sería un error.
Mi rol tiene que mutar definitivamente, pasar de la operación al monitoreo y control. Al regresar, mi función ya no será ejecutar la cobranza o el pago del día, sino supervisar a través de tableros de gestión, automatizar reportes y enfocarme en las decisiones estratégicas. La tecnología y los nuevos canales de comunicación a distancia serán mis grandes aliados para liderar sin descuidar mi presente familiar.
Reflexión final
Siempre nos enseñan que un proyecto exitoso es aquel que resiste las variables más difíciles de un contexto cambiante
Fuentes:
Unidad 6: El Estudio de la Organización del Proyecto (Análisis de estructura, descentralización y diseño de puestos tras la reincorporación)
. Unidad 7: Análisis de Riesgo y Sensibilidad (Mitigación de riesgos ante imprevistos temporales en el traspaso)
. Unidad 8: Planificación, Monitoreo y Control (Diseño del cronograma de delegación por camino crítico y transición a un rol de supervisión)
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