miércoles, 24 de junio de 2026

El estudio de proyecto detrás de una segunda carrera

    Después de años de esfuerzo, la recta final de la Licenciatura en Administración de Empresas ya está a la vista. Entre exámenes, apuntes y trabajos prácticos, hace unas semanas empezó a rondar un interrogante en mi cabeza: ¿Y si aprovecho el envión y voy por el título de Contador Público?

    Lo que empezó como una simple duda, rápidamente se transformó en un dilema y, para no tomar una decisión impulsiva (o paralizarme por la indecisión), decidí hacer lo que venimos viendo en la materia: un Estudio de Proyecto.

    Al final del día, encarar una segunda carrera no deja de ser un proyecto de inversión. Estas son las etapas que estoy evaluando para saber si me lanzo o no a esta nueva etapa:



1. El "Estudio de Mercado" (o la evaluación del entorno)

    En un proyecto comercial tradicional, en esta etapa evaluaríamos a los consumidores y a la competencia. En mi caso, la pregunta central es: ¿qué tanto valor agregado me da la doble titulación en el mercado laboral actual?

    El análisis consiste en revisar si las empresas realmente valoran ese perfil dual, si me abre puertas para trabajar de manera independiente el día de mañana, y qué ventajas me daría frente a otros profesionales que solo tienen un título.

2. El Estudio Técnico (La logística del día a día)

    Acá entramos en la viabilidad operativa pura. Al inclinar la balanza por seguir estudiando en la UNTREF, muchas variables de este estudio ya están resueltas.

    Conozco perfectamente los tiempos de viaje hasta las distintas sedes (como Lynch o Caseros), cómo moverme y la dinámica general. Sin embargo, el verdadero "estudio técnico" en este caso es el análisis del plan de estudios: ¿cuál es la diferencia real de materias? Implica sentarse a cruzar programas, calcular cuántas equivalencias me reconocen y armar un esquema de cuántos cuatrimestres reales de cursada me llevaría.

3. El Estudio Legal y Organizacional

    Todo proyecto tiene su carga burocrática y administrativa. Para esta decisión, implica investigar los reglamentos internos de la universidad: ¿Cuáles son los requisitos para articular una segunda carrera?, ¿Qué trámites hay que presentar y en qué fechas límite?

    En la formulación de proyectos sabemos que subestimar la burocracia puede frenar toda la operación. Un papel fuera de término acá significa perder un cuatrimestre entero.

4. El Estudio Económico (Costo de oportunidad)

    La inversión real y más fuerte que requiere este proyecto es mi tiempo.

    Las horas dedicadas a preparar materias de contabilidad son horas que no le estoy dedicando a trabajar, a desarrollar otros proyectos o, simplemente, a descansar. El análisis de rentabilidad final se reduce a una pregunta: ¿El beneficio futuro (mejores ingresos, más herramientas, mayor independencia) supera el costo de oportunidad que voy a pagar hoy?

Conclusión

    Todavía no tengo la decisión 100% tomada, pero pasar esta duda por el tamiz de los estudios de proyecto me da mucha más claridad. Ya no es un salto al vacío, sino una decisión estructurada, con sus variables puestas sobre la mesa.

    Armar este esquema me demostró algo fundamental: las herramientas de formulación y evaluación no solo sirven para armar empresas o lanzar productos. A veces, son exactamente lo que necesitamos para ordenar nuestro propio futuro.


Fuentes:
  • Lic./Esp. Verónica Diana Pepe. Resumen de Unidad N°1. Diseño, Gestión y Evaluación de Proyectos. Lic. en Administración de Empresas, UNTREF.

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