miércoles, 17 de junio de 2026

Offside financiero: viajar al Mundial sin medir el riesgo

 

El Mundial 2026 ya es una realidad. Se juega en Estados Unidos, México y Canadá, con 48 selecciones y 104 partidos. Los hinchas argentinos que decidieron viajar ya están viviendo su experiencia, pero muchos otros siguen evaluando si sumarse. Detrás de esa decisión hay un proyecto con múltiples variables que casi nadie se detiene a analizar antes de confirmar la compra.




Primer tiempo: lo que se puede medir y lo que no

Antes de hablar de presupuestos, hay una distinción que cambia completamente el enfoque de la decisión. No es lo mismo no saber si el dólar va a subir que no saber si Argentina va a llegar a semifinales. El precio del dólar tiene historia, comportamiento y tendencia: se puede estimar, asignar escenarios y calcular probabilidades. El rendimiento deportivo de la selección, en cambio, no tiene probabilidad asignable con ningún rigor: cualquier cosa puede pasar en cualquier partido, en cualquier minuto.

Un hincha que mezcla estas dos dimensiones en una sola decisión está operando con información mal clasificada. Pone en la misma balanza algo que puede analizar y algo que simplemente ocurre. Eso tiene consecuencias concretas sobre cómo planifica y cuánto riesgo asume sin saberlo.

Segundo tiempo: las variables que definen el partido

El viaje al Mundial tiene una estructura de costos que se construye sobre varias variables, cada una con su propio grado de volatilidad. Los pasajes son altamente sensibles al momento de compra y a la demanda. A medida que se acerca el torneo, los precios suben de manera significativa y las opciones se reducen. El alojamiento responde a la misma lógica. Las entradas dependen de un sorteo oficial y de un mercado de reventa donde los precios pueden dispararse varios cientos de por ciento por encima del valor original. Y el tipo de cambio en Argentina agrega una capa adicional de complejidad ya que el valor del dólar al momento de planificar puede ser muy distinto al del momento en que efectivamente hay que pagar.

Ninguna de estas variables es fija. Todas se mueven, y algunas se mueven mucho. Eso convierte al viaje al Mundial en un proyecto con alto grado de exposición a cambios en sus parámetros originales.

Tiempo de descuento: ¿Hasta dónde aguanta el plan?

El análisis de sensibilidad permite preguntarse ¿Cuánto puede cambiar cada variable antes de que la decisión deje de tener sentido? Si el tipo de cambio sube considerablemente entre el momento de la planificación y el del viaje, el costo total en pesos crece de manera proporcional. Si los pasajes se encarecen por la demanda de la temporada mundialista, el presupuesto original ya no alcanza. Si el país queda eliminado en primera ronda y el hincha decide no quedarse a ver a otra selección, las reservas no reembolsables se convierten en pérdida directa.

Cada variable tiene su propio punto de quiebre, y conocerlo de antemano permite tomar decisiones más inteligentes como comprar pasajes con anticipación para fijar el precio, reservar alojamiento con cláusulas de cancelación, no pagar entradas hasta tener certeza de que vale la pena. El análisis de sensibilidad no paraliza la decisión, la informa. La diferencia entre un hincha que lo hizo y uno que no, muchas veces no se nota en la ida sino en la vuelta.

Alargue: cuando todo sale mal al mismo tiempo

El escenario más difícil no es que una variable se mueva en la dirección equivocada, sino que varias lo hagan al mismo tiempo. El dólar sube, los pasajes se encarecen, el alojamiento ya no tiene disponibilidad a precios razonables y tu país queda eliminado antes de lo esperado. El análisis de riesgo propone herramientas para simular exactamente ese tipo de escenario: considerar una gran cantidad de combinaciones posibles de variables para estimar qué tan probable es que el plan original resista y en qué punto definitivamente se rompe.

La probabilidad de que todo salga mal al mismo tiempo es baja, pero no es cero. Y es exactamente el tipo de escenario que un análisis serio obliga a contemplar antes de comprometer recursos. Conocer ese escenario de antemano no cambia el deseo de ir, pero permite prepararse para que el proyecto no fracase en el intento.

Después del pitazo final

La decisión de viajar al Mundial no es puramente financiera y nadie dice que deba serlo. Pero ignorar el análisis de riesgo no elimina el riesgo: solo lo vuelve invisible hasta que aparece. El análisis de riesgo no dice que no hay que ir al Mundial, dice que antes de empezar, conviene saber hasta dónde puede moverse cada variable sin que el proyecto se caiga. En el fútbol como en los proyectos, la diferencia entre un buen resultado y uno malo muchas veces no está en la decisión que se toma, sino en cuánto se analizó antes de tomarla.


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Fuentes:

  • Lic./Esp. Pepe, Verónica Diana. Diseño, Evaluación y Gestión de Proyectos. Resumen Unidad N°7: "Análisis de Riesgo y Sensibilidad". UNTREF.
  • Mundial 2026 -  https://www.fifa.com/es/tournaments/mens/worldcup/canadamexicousa2026
  • Costo de viajar al mundial, Abril 2026 - https://www.infobae.com/economia/2026/04/29/cuanto-cuesta-viajar-al-mundial-2026-y-cuantos-salarios-se-necesitan/


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