El
Mundial 2026 ya es una realidad. Se juega en Estados Unidos, México y Canadá,
con 48 selecciones y 104 partidos. Los hinchas argentinos que decidieron viajar
ya están viviendo su experiencia, pero muchos otros siguen evaluando si
sumarse. Detrás de esa decisión hay un proyecto con múltiples variables que
casi nadie se detiene a analizar antes de confirmar la compra.
Primer tiempo: lo que se puede medir y lo que no
Antes de
hablar de presupuestos, hay una distinción que cambia completamente el enfoque
de la decisión. No es lo mismo no saber si el dólar va a subir que no saber si
Argentina va a llegar a semifinales. El precio del dólar tiene historia,
comportamiento y tendencia: se puede estimar, asignar escenarios y calcular
probabilidades. El rendimiento deportivo de la selección, en cambio, no tiene
probabilidad asignable con ningún rigor: cualquier cosa puede pasar en
cualquier partido, en cualquier minuto.
Un hincha
que mezcla estas dos dimensiones en una sola decisión está operando con
información mal clasificada. Pone en la misma balanza algo que puede analizar y
algo que simplemente ocurre. Eso tiene consecuencias concretas sobre cómo
planifica y cuánto riesgo asume sin saberlo.
Segundo tiempo: las variables que definen el partido
El viaje
al Mundial tiene una estructura de costos que se construye sobre varias
variables, cada una con su propio grado de volatilidad. Los pasajes son
altamente sensibles al momento de compra y a la demanda. A medida que se acerca
el torneo, los precios suben de manera significativa y las opciones se reducen.
El alojamiento responde a la misma lógica. Las entradas dependen de un sorteo
oficial y de un mercado de reventa donde los precios pueden dispararse varios
cientos de por ciento por encima del valor original. Y el tipo de cambio en
Argentina agrega una capa adicional de complejidad ya que el valor del dólar al
momento de planificar puede ser muy distinto al del momento en que
efectivamente hay que pagar.
Ninguna
de estas variables es fija. Todas se mueven, y algunas se mueven mucho. Eso
convierte al viaje al Mundial en un proyecto con alto grado de exposición a
cambios en sus parámetros originales.
Tiempo de descuento: ¿Hasta dónde aguanta el plan?
El análisis
de sensibilidad permite preguntarse ¿Cuánto puede cambiar cada variable
antes de que la decisión deje de tener sentido? Si el tipo de cambio sube
considerablemente entre el momento de la planificación y el del viaje, el costo
total en pesos crece de manera proporcional. Si los pasajes se encarecen por la
demanda de la temporada mundialista, el presupuesto original ya no alcanza. Si
el país queda eliminado en primera ronda y el hincha decide no quedarse a ver a
otra selección, las reservas no reembolsables se convierten en pérdida directa.
Cada
variable tiene su propio punto de quiebre, y conocerlo de antemano permite tomar
decisiones más inteligentes como comprar pasajes con anticipación para fijar el
precio, reservar alojamiento con cláusulas de cancelación, no pagar entradas hasta tener certeza de que vale la pena. El análisis de
sensibilidad no paraliza la decisión, la informa. La diferencia entre un hincha
que lo hizo y uno que no, muchas veces no se nota en la ida sino en la vuelta.
Alargue: cuando todo sale mal al mismo tiempo
El
escenario más difícil no es que una variable se mueva en la dirección
equivocada, sino que varias lo hagan al mismo tiempo. El dólar sube, los
pasajes se encarecen, el alojamiento ya no tiene disponibilidad a precios
razonables y tu país queda eliminado antes de lo esperado. El análisis de
riesgo propone herramientas para simular exactamente ese tipo de escenario:
considerar una gran cantidad de combinaciones posibles de variables para
estimar qué tan probable es que el plan original resista y en qué punto
definitivamente se rompe.
La
probabilidad de que todo salga mal al mismo tiempo es baja, pero no es cero. Y
es exactamente el tipo de escenario que un análisis serio obliga a contemplar
antes de comprometer recursos. Conocer ese escenario de antemano no cambia el
deseo de ir, pero permite prepararse para que el proyecto no fracase en el
intento.
Después del pitazo final
La
decisión de viajar al Mundial no es puramente financiera y nadie dice que deba
serlo. Pero ignorar el análisis de riesgo no elimina el riesgo: solo lo vuelve
invisible hasta que aparece. El análisis de riesgo no dice que no hay que ir al
Mundial, dice que antes de empezar, conviene saber hasta dónde puede moverse
cada variable sin que el proyecto se caiga. En el fútbol como en los proyectos,
la diferencia entre un buen resultado y uno malo muchas veces no está en la
decisión que se toma, sino en cuánto se analizó antes de tomarla.
Fuentes:
- Lic./Esp. Pepe, Verónica Diana. Diseño, Evaluación y Gestión de Proyectos. Resumen Unidad N°7: "Análisis de Riesgo y Sensibilidad". UNTREF.
- Mundial 2026 - https://www.fifa.com/es/tournaments/mens/worldcup/canadamexicousa2026
- Costo de viajar al mundial, Abril 2026 - https://www.infobae.com/economia/2026/04/29/cuanto-cuesta-viajar-al-mundial-2026-y-cuantos-salarios-se-necesitan/

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